La persona detenida tiene derecho a conocer el motivo de la detención, a designar un abogado defensor y comunicarse con él, a avisar a un familiar, a no declarar ante la policía y a ser puesta a disposición de la autoridad judicial sin demora. La defensa puede pedir la libertad mediante excarcelación o cuestionar la legalidad de la detención.
Derechos desde el primer momento
- Ser informada del motivo de la detención y de la autoridad que la dispuso.
- Designar un abogado de confianza o ser asistida por la defensa oficial.
- Comunicar la detención a un familiar o persona de confianza.
- No declarar ante la policía: la declaración del imputado solo puede recibirse ante el fiscal o el juez, con su defensor.
- Recibir atención médica si la necesita.
Qué puede hacer la familia
La familia puede contactar a un abogado para que se presente en la causa, averiguar la dependencia policial y la fiscalía intervinientes, y reunir documentación útil para una eventual excarcelación: constancias de domicilio, trabajo, estudios, cargas de familia y antecedentes de cumplimiento de citaciones anteriores.
Excarcelación y control de la detención
En la Provincia de Buenos Aires, la regla es que la persona imputada transite el proceso en libertad, y la privación de la libertad durante el proceso solo procede cuando existen riesgos procesales concretos, como el peligro de fuga o de entorpecimiento de la investigación. La defensa puede pedir la excarcelación, proponer medidas alternativas y recurrir ante la Cámara de Apelación y Garantías si la libertad es denegada.
Si la detención fue ilegal
Si la detención se produjo sin orden, fuera de los supuestos legales, o se prolongó indebidamente, la defensa puede plantear su ilegalidad y, en casos graves, interponer un hábeas corpus. También pueden cuestionarse las pruebas obtenidas a partir de un procedimiento irregular.